02/11/2015 Lorena

¿Te has enterado de…

-No te vas a creer lo que me ha contado Manoli hoy en la frutería.

Concha cruzó los brazos y movió la cabeza de arriba a abajo con gesto despectivo mientras miraba a su marido.

-Que la hija de Francisca, la del kiosco,  ha dejado a su marido, que le ha dejado por una mujer.- Se aproximó un metro más al sofá donde él estaba hipnotizado por la televisión

-Antonio, que estás atontado, ¿me quieres mirar?

-Coño Concha que estoy viendo las motos, luego me lo cuentas cojone, siempre con tus historias, a mí qué me importa la vida de los demás, ya tengo bastante con la mía, cagoenmismuertos, que siempre igual, déjame.- Volvió a mirar la televisión y ella se marchó a la cocina.

-Pues que la ha dejado, que la ha dejado por una mujer, tú te crees los tiempos que corren, esta juventud está loca, por una mujer, qué vergüenza, qué vergüenza.

-Coño Concha te quieres callar ya, que pareces una urraca, que le acaba de meter una patada el Rossi al niño este, que se va a liar, calla a ver que dicen.- Subió el volumen de la televisión al máximo.

-Y eso no es lo peor Antonio, que eso no es lo peor te digo.- Alzó la voz para que la escuchase desde la otra habitación, iba llevando ropa de un lado a otro. – Lo peor es que se ha ido a Kacigistán o no sé dónde, bueno a un país de estos ya sabes, a ayudar a esos pobricos desplazados. Pero es que no sé que pensará esta juventud, deja a su marido, deja su trabajo y se va al quinto culo del mundo a ayudar a gente que no conoce de nada. ¿Te lo puedes creer Antonio? ¿Qué pensarías si nuestros niños hicieran eso? No lo quiero pensar, qué vergüenza, qué vergüenza.- Se asomó al salón y vio como su marido seguía sin pestañear mirando la televisión y le gritó desde el marco de la puerta.

-Atontado que estás atontado con las motos y los coches y el fútbol y todas esas castañas en vez de preocuparte por cosas importantes como las que te estoy contando.- Al ver que este ni si quiera giró la cabeza para mirarla volvió a la cocina.

Pasaron menos de diez minutos, Antonio entró en la cocina y se acercó hasta ella, le ofreció asiento sin decir una mínima palabra y se sentó a su lado.

-Concha, hay algo que debes saber, tu hija es la persona con la que la hija de Francisca se ha marchado.

-Pero qué tonterías dices Antonio, tus bromas cada vez tienen menos gracia. Mi niña, pero qué dices animal, si mi niña está en Madrid trabajando en el 12 de Octubre.

-No querida, tu hija está con la hija de Francisca en Siria, y no te ha dicho nada porque sabía que no ibas a entender ni una cosa ni la otra.

Este volvió al salón para comprobar cómo continuaba la disputa en las carreras hasta que escuchó como Concha hablaba por teléfono.

-Manoli, mira que…no te dije antes nada porque sé que tú juzgas muy mal, que la hija deFrancisca se ha ido con Mónica, mi niña. ¿Te has fijado bien? Son unas heroínas, deberíamos aprender todos de ellas, qué solidarias, qué modernas, qué valientes, qué maravilla de mujeres…

Antonio sonrió desde el salón pensando en lo fácilmente que cambiamos de opinión sobre algo cuando un ser querido está involucrado,mientras determinaba a favor de quién se posicionaría si de Rossi o de Márquez.